
Por Carnavalito
Uno vive la muerte de los artistas con una amargura distinta. Y cuando digo “uno” quiero decir “yo”, los artistas aludidos son aquellos que en algún momento de la vida me han gratificado y lo de la amargura distinta es una manera poco feliz de llamar a esa pena distante del desconsuelo porque el muerto no es pariente ni amigo, pero que a la vez es tan pena que miro en varias páginas de noticias para chequear si el muerto muerto está.






