BEIJING 2008 / DOSSIER :: Carta abierta de Juan Manuel Cano Ceres

“Seguramente ya saben casi todos la alegría más grande que logré en mi vida como atleta hasta el día de hoy, 15 de junio, en Chile. Sí, hablo de mi clasificación a los Juegos Olímpicos, un momento que ya había vivido, pero volví a nacer porque tuve que revalidar mi marca, y luchar y luchar contra todo, entrenando seis meses con el alma, soñando poder hacer la marca mínima de nuevo, y bueno, logré el objetivo.”

En octubre de 2007 logré la marca mínima para Beijing 2008, con la que gané el Campeonato Nacional con récord nacional. Fue una alegría enorme, por primera vez sentí que tocaba el cielo con las manos.

Para un atleta llegar a los Juegos Olímpicos es sentir que ya tocó techo. En cuanto al nivel de competencia, no hay nada mas alto. Es el evento más importante a nivel mundial, ya que uno debe prepararse durante un período de cuatro años para poder estar. Algunos se entrenan toda la vida y aun así no tienen esa chance.

En enero de 2008 la Confederación Argentina de Atletismo me dio la noticia más triste: me informó que tenia que revalidar la marca, porque cuando la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) envió el listado de atletas clasificados, anunció que yo debía realizarla de nuevo, y en un evento internacional, debido al nivel de jueces que hay en ese tipo de competencias.

Al comienzo dije: “¿por qué me pasa esto a mí, Dios?” Fue la primera expresión que tuve, pero sabia que si la había alcanzado una vez, la podía hacer dos veces, y que había que comenzar a trabajar de nuevo en busca del sueño olímpico. Una vez mas había que poner todo mi esfuerzo para poder cumplir mi primer deseo.

Volver a empezar

Comenzó el trabajo nuevamente con la mirada puesta a Beijing 2008, entrenando todas las mañanas camino al Lago de Las Termas, soportando a veces el duro calor, las lluvias, etcétera. Sabemos lo que es Santiago del Estero en verano. Los entrenamientos debían ser a las seis de la mañana en plenas vacaciones. Y me tenía que acostar temprano para luego poder estar recuperado, listo para trabajar al otro día. Por las tardes me esperaba un duro trabajo en el gimnasio, para recién acabar con mi día de entrenamiento. Así fueron las primeras semanas de entrenamiento.

Esta pretemporada fue una de las más largas, ya que llegar a unos Juegos requiere de mucho trabajo y de todo tipo, por eso continuó el camino por Brasil. En esta etapa se trabajó mucha fuerza, fueron 15 días de estar sumando kilómetros en la arena y muchos trabajos de pliometría (un ejemplo clásico de ejercicio pliométrico es el salto de profundidad, que consiste en saltar con fuerza del suelo a una superficie más elevada y vuelta al suelo amortiguando la caída). Luego regrese a Las Termas para terminar una de las primeras etapas de esta pretemporada.

En febrero partí a la ciudad de Cuenca, Ecuador, en busca de mi primera competencia del año, pero por sobre todas las cosas para finalizar mi pretemporada con un trabajo de altura que duró un mes, a 2.600 metros del nivel del mar.

Llegó la primera del año, la Copa Sudamericana. Sólo había que hacer el mejor trabajo posible y sumar experiencia: finalice séptimo, logrando el primer objetivo, entrar entre los 10 mejores de Sudamérica. Era imposible pensar en aquel momento en una marca mínima ya que la pretemporada recién acababa y menos que menos a 2.600 metros de altura.

Primer intento a Beijing 2008

La siguiente competencia era en Rusia, y nada menos que en la Copa Mundial. Sabia que era una gran oportunidad para buscar la clasificación a Beijing, ya que venia de realizar un campamento de 30 días en Ecuador.

Llegó mayo, partí a la ciudad italiana de Roma para luego ir directamente a Moscú, Rusia. Fueron dos días muy desgastantes, muchas horas de vuelo y de espera en aeropuertos, con una diferencia horaria de siete horas. Había hecho un gran trabajo, pero con mi entrenador, Diego Calvo, sabíamos que las cosas podrían haber marchado mejor. En ese lapso tuve unas molestias en la planta del pie derecho y necesité aflojar los entrenamientos por temor a una fractura, que en este caso se nos presenta a veces por estrés físico en la zona del impacto. A esto también se le sumaron diez días en Buenos Aires con mucho humo.

En el CENARD, suspendieron la actividad física, por el alto grado de monóxido de carbono que había en la ciudad, ya que perjudicaba la salud de los deportista. Una ves mas se presentaba otro obstáculo y las semanas de entrenamientos no acababan como uno las había planificado, pero había que buscarle el lado positivo y esperar hasta que se pudiera trabajar.

La Copa del Mundo

En Rusia, finalicé 66º entre 120 atletas del mas alto nivel mundial, alcanzando un nuevo récord nacional en los 20 kilómetros, con un tiempo de 1 hora 26 minutos 36 segundos. Este récord era el único que me faltaba conseguir. Con 20 años tengo todos los récords nacionales, tanto de pista, como de calle, en todas las categorías. Era una satisfacción más, pero se alargaba el camino a Beijing 2008 y los desgastes en cada competencia eran muy fuertes.

La desesperación empezó a aparecer en algunos momentos, donde en mi cabeza me giraban un montón de cosas, tanto buenas como malas, pero siempre cerré los ojos y me dejé llevar por las buenas, así que seguir trabajando. Sabía que el camino continuaba y que en un mes tendría otra oportunidad en el Iberoamericano de Chile.

Si bien en Rusia no pudo ser, siempre trato de buscarle los lados más positivos a cada evento, disfrutando al máximo, y sabiendo que con solo 20 años tuve el privilegio de mezclarme con grandes atletas de nivel mundial. Una ves más los europeos demostraron que tienen a muchos de los mejores deportistas con posibilidades de lograr una medalla olímpica.

La cuenta regresiva

Estaba a un mes del Iberoamericano cuando regresé a Buenos Aires. El tiempo era muy corto, había que realizar algunos ajustes y trabajar con mucho cuidado de no sobrecargarme. Quizás esta era mi ultima chance para intentar la clasificación a los Juegos, había que dejar el alma más que nunca y poner toda la concentración posible en cada práctica para que fuera uno más bueno que el otro y así progresar, venciendo el sueño, el frío, la lluvia, entrenando hasta en tres turnos. Cada día comenzaba a las 6.40. Era la única manera de llegar al éxito, venciendo el cansancio, el dolor, con mucho sacrificio, constancia y dedicación, poniendo todas mis energías solamente y nada más que en esto.

Mientras tanto, en Buenos Aires sólo se hablaba sobre si yo llegaba o no Beijing. En ese tiempo tuve que soportar criticas de algunos medios y de mucha gente del entorno que en lo único que piensa es saber si le va bien o mal al otro. En ese momento sólo me encomendé a Dios y la Virgen y le di para adelante, a todo o nada, pensando en toda la gente que me quiere y hace lo posible para que yo esté mejor cada día: mi familia, mi entrenador, mis amigos, mi ciudad y mi Santiago querido, además de saber que quizás era el único deportista que podía llegar a representarlos en estos Juegos Olímpicos. Entonces me llené de energía positiva y puse el mayor de mis esfuerzos para llegar de la mejor manera al Campeonato Iberoamericano de Iquique, en Chile.

Misión cumplida

Por segunda vez toque el cielo con las manos, marca mínima con medalla de plata y ticket a Beijing 2008. “¡Wow, Dios mío, lo logré, gracias por el corazón y la sangre que me diste y la fuerza psicológica que tendrían que tener todos los atletas para acabar como finalicé en esa batalla de 50 vueltas en la pista!”, fue lo primero que dije, tirado en la pista, dolorido, con ampollas en el pie, desparramado entero.

Pero ahí estaba, ahí estaba, confié en mi y ahí estaba, tirado sonriendo, derramando lagrimas, sabiendo que otra vez llegaba a la cima de la elite del atletismo. Y con sólo 20 años, siendo el más joven de la historia, y que podía darle a mi padre el mejor regalo en ese día 15 de junio, un regalo que no se lo podría comprar ni con todo el dinero del mundo, sólo con el corazón, la cabeza, el alma y la sangre de luchador que me dieron ellos desde pequeño. Y eso se lo debo mucho a mi madre también, ya que muchas veces se puso de pie en los momentos más duros de la vida.

Hubiera sido de cobarde saber que podía haber luchado más si no alcanzaba la marca. Ya no tenia piernas, mi rostro se derrumbaba, mi cuerpo se venia abajo y quedaban cuatro vueltas. Pero había que ser un guerrero y demostrarle a mucha gente que yo era capaz y que sí se podía lograr la marca mínima otra vez, manteniendo siempre la fe y la confianza en uno mismo. Eso era todo, miré mi reloj y marcaba 1 hora, 24 minutos, 19 segundos. “¡Sí Dios sí, a Beijing, a Beijing!”, decía sin parar, arrastrándome del cansancio sobre la pista. Una vez mas le sonrío a la vida que llevo, y disfruto día a día de todas las cosas hermosas que me pasan a esta edad, sintiéndome totalmente un privilegiado.

Esta es toda mi historia hasta el día de hoy, lo que viví durante todo este tiempo en un largo camino a Beijing 2008

Anuncios

8 pensamientos en “BEIJING 2008 / DOSSIER :: Carta abierta de Juan Manuel Cano Ceres

  1. Juan Manuel: Quiero felicitarte y desearte la mayor de las suertes en estos Juegos…quién diría que se llamaría Juego a semejante instancia en la vida de uno!! Bueno, está más que claro que tu entrenamiento requirió de muchisimo sacrificio, uno que fue atleta lo puede entender y saber lo que cuesta, las ilusiones perdidas y las falsas expectativas creadas por muchos. Desde aca vamos a estar apoyandote y además se que tenes el apoyo de Diego quién fue profesor mío en la UNLM y en mi último tiempo de altleta también fue mi entrenador hasta que las lesiones dijeron basta. Desde aca te deseo mucha suerte y vamos a estar buscandote en cada plano que haga la tele! Un fuerte abrazo y hacele llegar otro a Diego. Juan Pablo Lucena

  2. Pingback: DOSSIER / BEIJING 2008 :: Juan Manuel Cano: imparable « Revista PM

  3. Juan Manuel y Lic.Diego Calvo:
    Felicidades!!! por que apesar de los obstaculos demostraron que nada es imposible. Exitos!!! Y estaremos desde la UNLaM haciendo Fuerzas por Un nuevo triunfo!!

  4. hola juan soy jesica jimenez tu ex compañera del colegio,yo como tantos chicos de nuestra edad estamos super contentos q estes ahi tan lejos, t deceo mil exitosy segui asi

  5. hola juanma no se si te acuerdes de mi pero te conoci en un sudamericano soy atleta de geovana irusta y realmente me alegra que estes en la cima y nunca te olvides de los amigos y los que realmente te quieren porq lo mas importante an5te todo en la humildad y confesarte que desde ue te conoci me gustaste

  6. Hola queria felicitarte vi 1 nota tuya en el canal encuentro y me impresionaste!! ademas acabas con el mito d k los santiagueños son fiacas jaja!! lo k t propongas seguro lo logras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s